De 21 reportes que se tuvieron en 2021 se pasó a 380 durante 2023; sólo entre el 1 de enero y el 13 de febrero de este año ya suman 72 casos

Los reportes por hackeo de la aplicación WhatsApp aumentaron exponencialmente de 2021 a 2023, revelan datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Las cifras señalan que en 2021 se registraron 21 reportes a ese organismo; en 2022, 82 y  en 2023 sumaron 380. Mientras que del 1 de enero al 13 de febrero de este año ya van 72.

Una de esas víctimas fue Citlallin, quien perdió el control de sus cuentas de WhatsApp y de otras aplicaciones, luego de que le robaran su celular en un taxi en enero pasado.

La chica narró que abordó el vehículo de alquiler en la colonia Condesa, alcaldía Cuauhtémoc, y que al llegar a su destino, en la colonia Roma, se percató que ya no llevaba consigo su celular.

A través del equipo telefónico de uno de sus amigos marcó a su número y aparentemente le contestó el chofer, quien le pidió su clave para desbloquear el celular; petición a la que Citlallin se negó a cumplir.

Ya no pudo recuperar el aparato telefónico, pero sí su número, sin embargo, al lograr esto se dio cuenta que habían accedido a sus cuentas de aplicaciones como WhatsApp e Instagram, desde donde enviaron una fotografía suya con un mensaje sexual.

“Fue un lapso de dos semanas horrible: cuando  (quien se apoderó de mi celular) veía que recuperaba una red (social) intentaba mandarme ligas para volvérmela a quitar”, narró.

“El WhatsApp me lo quitó, lo recuperé, me lo quitó (…) Hay una seguridad de dos pasos, (pero) yo no sé cómo le hacía y me lo quitaba”, dijo la víctima en entrevista.

Citlallin presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y recibió ayuda para recuperar sus aplicaciones.

Más víctimas son mujeres

De acuerdo con estadísticas del Consejo Ciudadano, 67% de las víctimas son del sexo femenino.

En tanto, del total, 33% tienen entre 46 y 60 años; 31%, entre 31 y 45 años; 18%, entre 18 y 30 años, y otro 18% es mayor de 60 años.

Salvador Guerrero Chiprés, presidente del Consejo Ciudadano, indicó que las alcaldías en donde mayormente se realizan los reportes son Benito Juárez, Tlalpan, Coyoacán, Cuauhtémoc e Iztacalco, por cada 100 mil habitantes.

Detalló que las exigencias en 85% de los casos de hackeo son por dinero; 2%, por información; 1%, piden entrar a un link, y 12% omitieron detallar.

Sobre los montos solicitados, 38% pide menos de tres mil pesos; 20%, de tres mil a cinco mil pesos; 19%, de cinco mil a diez mil pesos; 11%, de diez mil a 15 mil pesos; 7%, de 15 mil a 30 mil pesos, y 5%, más de 30 mil pesos.

Del total de los reportes, 54% queda en tentativa de consumarse algún delito y en el restante 46% se consuma.

El actuar de los criminales

Sobre los modus operandi, la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ha detectado dos modalidades que utilizan los delincuentes para hackear las aplicaciones de mensajería.

El oficial Edmundo Daniel Silva explicó que una de éstas es hackear las cuentas de WhatsApp a través de links que envían los delincuentes a las cuentas de sus objetivos.

La víctima entra al sitio que le solicitan y mediante un hardware los delincuentes se apoderan de la cuenta de WhatsApp.

Una vez vulnerada una cuenta comienzan a utilizar ésta para tratar de apoderarse de otras de los contactos de la primera víctima.

“Estos ciberdelincuentes utilizan un efecto domino, es decir, con la primera víctima, al momento de quitarle la cuenta, van tras familiares, amigos y conocidos, personas que tengan en su agenda de contactos; empieza a mandar mensajes”, detalló el agente de la SSC.

“Entonces a la siguiente víctima que le llega este tipo de mensaje, sino conoce del tema y si no está familiarizado con los códigos de seguridad de
WhatsApp, suele proporcionar su código de la red de mensajería”, dijo.

Así es como los delincuentes se hacen pasar por personas conocidas para mandar mensajes e incluso pedir dinero.

La otra modalidad consiste en que a través del buzón de voz los delincuentes averiguan cuál es su número de seguridad de ese servicio y con ello se apropian de la línea telefónica para después tener acceso a la aplicación.

Con información de Excelsior