Una falta de respeto y soberbia total el hablar de encabezar la dirigencia estatal del PAN tan solo 24 horas de perder elección del pasado 2 de junio.

Así lo señaló el coordinador de diputados panistas en el Congreso del Estado, Rafael Micalco Méndez, quien aseguró que tanto la dirigencia al frente de Augusta Díaz de Rivera y el ex candidato a la gubernatura Eduardo Rivera Pérez debieron de esperar los tiempos para hablar de una renovación del partido.

Toda vez que primero se tenían que enfocar a defender los votos de los poblanos en la pasada elección antes de ya pensar en una dirigencia de Acción Nacional.

«Primero requerimos humildad, empezando por la dirigencia estatal, no puede ser que al día siguiente de la elección, después de los resultados que tuvimos tan adversos salga la dirigencia estatal a proponer un nuevo dirigente, eso no puede ser, cuando todavía no terminamos de contar los votos, es ilógico, es una falta a la militancia».

Ante esto el panista dijo que aún hay una «luz en el camino» para su partido, ya que pese a los resultados tan adversos, se cuentan con más de 22 mil militantes

Sin embargo, Micalco Méndez se pronunció a favor de expulsar a quienes traicionaron al PAN en la pasada elección.

Toda vez que para poder salir adelante tras esta derrota, se debe de realizar un análisis crudo y real donde se admitan los errores como candidaturas al loa familiares y amigos.

«Que sea un análisis crudo, real, serio para que las decisiones sean de ese tamaño».

Finalmente el coordinador de diputados del PAN en el Congreso del Estado confirmó que si la convocatoria para la renovación de la dirigencia estatal del PAN propone designar a una mujer, se pronunció porque sea Mónica Rodríguez Della Vecchia, pero si es hombre, Rafael Micalco no se descarta pelear esta postulación.