Los dirigentes del PRI Néstor Camarillo y de MC Fernando Morales, protagonizaron un pequeño «roce político» donde se acusaron mutuamente de ser esquiroles de Morena.

Fue durante su llegada al Congreso del Estado cuando los también legisladores defendieron sus posturas con respecto a la llegada de grupos políticos con gas lacrimógeno al Congreso de Nuevo León.

El primero en señalar fue el dirigente priista Néstor Camarillo Medina, quien acusó que Movimiento Ciudadano se ha convertido en el esquirol del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y de Morena, para hacer el trabajo sucio contra el PRI y el Frente Unido.

«MC viene a hacerle el trabajo sucio a Morena a nivel nacional, vienen a golpear a Xóchitl para que o crezca, ese es el acuerdo que hizo Andrés Manuel López Obrador con Samuel García y lo está cumpliendo muy bien».

Minutos después llegó el dirigente y diputado de MC, Fernando Morales Martínez quien, tras saludar a su amigo, aseguró que el priista es talentoso que debería de estar en su partido al igual que muchos de los simpatizantes del tricolor.

Acto seguido, Morales Martínez rechazó que su partido sea el esquirol de Morena, sino al contrario, los esquiroles son los priistas.

Ya que una muestra clara es que la mayoría de los embajadores del gobierno federal son priistas.

En este sentido, Morales Martínez refirió que las acusaciones son parte de una estrategia de desesperación ante sus números tan bajos.

«Lo dice porque no a todos les queda a otra están tan dolidos que tienen que llevar porque es el estilo de su dirigente nacional de su partido Alito Moreno de meter esquiroles al Congreso de Nuevo León para hacer parecer que Samuel es el malo, la vieja política ya se va».

En lo que sí coincidieron en que en Puebla no sucederá el mismo escenario, pues hay un acuerdo político para poder respetarse.

Además, señaló «él es el nuevo, yo soy el chavo».