«No es posible que un funcionario menor pretenda terminar con una generación de trabajo», así lo lamentó, el secretario general de la Asociación Nacional de la Unión de Voceadores de México, Héctor Molina Cepeda, luego de que el Ayuntamiento de Puebla pretenda retirar casetas de periódicos en el centro histórico de Puebla.

En su visita a la capital, para respaldar a voceadores, pidió al alcalde de Puebla, Eduardo Rivera Pérez diálogo y trabajar en proyectos para evitar el retiro de las casetas que por tres generaciones han ocupado los expendedores.

Mencionó que la crisis económica originada por el Covid-19 pegó a este sector cruelmente, ya que varios impresos, entre ellos periódicos y revistas en México cerraron, y Puebla no es la excepción.

Indicó que a nivel nacional cinco periódicos salen sábados y domingos, ya que la gran mayoría dejó de hacerlo diario; de 475 revistas, sólo 175 salen impresas.

El líder nacional aseveró que todos están dedicados a la prensa, pero también aceptó que ofertan otros productos, aunque estos últimos solo representan el 40 por ciento de la mercancía total.

Por ello, refirió que para llegar a un acuerdo, están dispuestos a dignificar estos espacios, pero también, proponer que se permita la venta de otros productos para sortear la crisis económica que padece este sector.

“Claro que hay que regularizarse, es la tercera vez que vengo y no he visto un solo puesto que no tenga revistas y periódicos y creo que hay una información falsa. Pero sí están abajo las ventas, un 45 por ciento, tenemos que subsistir y llevar dinero a la casa, debemos meter algo más pero solo es un 40 por ciento lo que se tenga extra y un 60 es revista y periódicos”.

Criticó que Ulises Hernández, director de Vía Pública, a quien calificó como un funcionario menor, pretenda terminar con un trabajo que ha sostenido a varias generaciones.

Por su parte, Ramón Reyes Guzmán, secretario del interior del Sindicato General de Expendedores y Voceadores de Prensa en Puebla y México, precisó que existen un total de 25 casetas en centro histórico, y cinco de ellas quieren retirarlas porque estorban o afean la ciudad.

Explicó que están dispuestos a mejorar las condiciones de los puestos e incluso que se retiren las que están abandonas, pero no aquellas que sí están operando.

“Ya se nos había notificado por vía pública de estas casetas que están abandonadas, efectivamente hay compañeros que por edad y por pandemia dejaron de laborar, pero participamos con el ayuntamiento para que fueran retiradas y tienen tiempo considerable. Cooperamos con el ayuntamiento para que no se vuelvan en corredores oscuros, pero apelamos que las casetas azules activas, sean respetadas”.

Al final, los voceadores esperan que haya apertura e inclusión de la autoridad municipal para llegar a un acuerdo y no afectar sus trabajos.